11.6Enfermedades y medicamentos
La enfermedad, un factor de riesgo
Cuando estás enfermo puedes ver peor, cansarte antes o concentrarte con dificultad. Por eso muchas enfermedades son un factor de riesgo al volante. Los medicamentos que tomas para curarte añaden sus propios efectos secundarios.
Casi todo el mundo sabe que el alcohol es peligroso al volante, pero pocos piensan en la gripe o en las pastillas.
La mayoría de las enfermedades se controlan si sigues el tratamiento y tomas precauciones mientras tengas síntomas.
Enfermedades frecuentes y sus riesgos
La gripe, el resfriado y las alergias son tan habituales que muchos olvidan que sus síntomas afectan a la conducción.
| Enfermedad | Qué puede pasar al volante |
|---|---|
| Gripe, resfriado | Sueño, menos atención y concentración |
| Asma | Menos atención, dificultad para moverte |
| Bronquitis crónica | Menos atención |
| Tensión alta | Mareo, pérdida repentina de conciencia |
| Arritmia | Menos atención |
| Angina de pecho | Menos concentración |
| Insuficiencia cardiaca | Falta de concentración, sueño |
Estos riesgos aparecen sobre todo con síntomas y sin tratamiento. La apnea del sueño se estudia en el subtema 11.7.
Las enfermedades más peligrosas al volante
Los trastornos neurológicos y las enfermedades mentales son las de mayor riesgo de accidente.
| Enfermedad | Qué puede pasar al volante |
|---|---|
| Epilepsia | Crisis repentinas, falta de concentración y de coordinación |
| Demencia (alzhéimer) | Desorientación, dudas en las salidas, equivocarse de carril |
| Depresión | Distracciones, sueño, movimientos lentos, conducta imprevisible |
| Trastornos de ansiedad | Impulsividad, falta de atención, agresividad |
En la depresión o la epilepsia, el tratamiento y también su falta pueden ser un factor de riesgo. Por sus síntomas, estas enfermedades impiden muchas veces obtener un permiso profesional.
Enfermedad leve y fase aguda
Una enfermedad leve, como un resfriado, no te impide conducir. Mientras dure, sé más prudente, sigue las precauciones del médico y pregúntale si puedes conducir.
En la fase aguda, cuando los síntomas están peor (fiebre alta, dolor fuerte, una crisis), evita conducir.
Ejemplo: tienes diabetes y notas mareo y debilidad, los primeros avisos de una bajada de azúcar. Señaliza, para en un lugar seguro y haz lo que te indicó el médico. No sigas hasta encontrarte bien.
Enfermedad crónica: cómo reducir el riesgo
Con una enfermedad crónica, como diabetes, epilepsia, asma o depresión, puedes conducir con seguridad si la tienes controlada:
- Conoce bien tu enfermedad y sigue los consejos del médico.
- Pregúntale qué riesgos tiene el tratamiento para conducir.
- Conoce los efectos secundarios de tus medicamentos.
- Evita lo que provoca crisis, como saltarte una dosis o beber alcohol.
- Aprende a reconocer los primeros síntomas de una crisis y qué hacer.
- No dejes el tratamiento por tu cuenta.
Enfermedad y permiso de conducir
Para obtener o renovar el permiso pasas un reconocimiento médico.
| Caso | Permiso B | Permisos C1, C, D1 y D |
|---|---|---|
| Epilepsia con crisis convulsivas o pérdida de conciencia | Un año sin crisis e informe del neurólogo | 10 años sin crisis ni tratamiento |
| Uso habitual de medicamentos con efectos graves al volante | Solo con informe médico favorable | No |
Con depresión puedes tener el permiso B. Solo lo impide un trastorno grave del ánimo con alto riesgo de conductas peligrosas, salvo informe favorable de un psiquiatra o psicólogo.
Depresión: atención y percepción
La depresión afecta a la capacidad para conducir, tomes medicación o no.
La persona deprimida se queda a menudo absorta en sus pensamientos y deja de mirar alrededor. Se distrae más, pierde información del entorno y tarda en ver cosas importantes, como una señal o un peatón que empieza a cruzar. También procesa la información más despacio, algo muy peligroso en un cruce con mucho tráfico.
La ansiedad y el estrés también te distraen con facilidad. El estrés se estudia en el subtema 11.3.
Depresión: decisiones y reacciones
El conductor con depresión suele verse de forma muy negativa. Se siente inseguro y confía poco en sus decisiones.
Ejemplo: quiere pasar al carril izquierdo. Pone el intermitente, lo quita y lo vuelve a poner. Los demás no saben qué va a hacer.
También suele estar irritable y con ansiedad. Un pitido o un coche lento delante pueden provocarle una reacción exagerada e impulsiva.
Esas dudas e impulsos llevan a decisiones erróneas y a una conducción imprevisible, que puede acabar en accidente.
Depresión: sueño y fatiga
La depresión suele traer problemas de sueño. Quien la sufre se cansa pronto y nota antes el sueño y la fatiga, sobre todo de noche, en vías monótonas y en viajes largos.
Por eso, si tienes depresión:
- evita conducir de noche;
- evita los trayectos monótonos, como una autovía recta y con poco tráfico;
- no conduzcas muchas horas seguidas y descansa a menudo.
Si tienes depresión
Si crees que puedes tener depresión, ve a un especialista. Sin tratamiento, dura más y los síntomas empeoran.
Si conduces a menudo, díselo al médico que te trata. Él valorará si puedes conducir y con qué precauciones. En las épocas en que estés peor, no conduzcas.
Toma solo los medicamentos que te recete el médico: los antidepresivos también pueden afectar a la conducción. No bebas alcohol ni tomes otras sustancias para sentirte mejor, porque aumentan el riesgo de accidente.
Alergia respiratoria: por qué es un riesgo
La alergia al polen o a los ácaros produce estornudos seguidos, ojos que pican y lloran, visión borrosa y cansancio. Todo eso te distrae y te cuesta concentrarte.
A 120 km/h, un estornudo puede suponer entre 60 y 100 metros sin control del coche.
Según la DGT, conducir con una crisis alérgica es tan peligroso como llevar de 0,5 a 0,6 g/l de alcohol en sangre. Aun así, la mayoría de los alérgicos no nota que conduce peor.
Alergia: el aire dentro del coche
Con alergia respiratoria, el coche te protege si el polen de fuera no entra:
- Lleva las ventanillas cerradas, sobre todo en la época de más síntomas.
- No pongas la ventilación con aire de fuera, salvo que el coche tenga filtro antipolen.
- Pon el aire acondicionado con poca potencia.
- Cambia el filtro antipolen cada cierto tiempo.
- Mantén el interior limpio y bien ventilado: aspira alfombrillas y tapicería y limpia los conductos del aire.
- Usa gafas de sol para proteger los ojos.
Alergia: cuándo y por dónde conducir
Los días con mucho polen en el aire, elige bien la hora y el camino:
- No conduzcas al amanecer ni al atardecer, cuando hay más polen.
- Si puedes, evita las carreteras con mucha vegetación, como las que cruzan campos o bosques.
- Evita los viajes largos mientras tengas síntomas fuertes.
Sigue el tratamiento y los consejos de tu médico. No tomes medicamentos para la alergia sin receta, porque muchos dan sueño.
Medicamentos: algunos afectan a la conducción
Muchos medicamentos tienen efectos secundarios que quitan atención y concentración, alargan el tiempo de reacción, dan sueño o cambian el comportamiento. Así favorecen las distracciones.
No todos son peligrosos al volante, solo algunos, y entre ellos hay medicamentos sin receta.
Un consumo inadecuado aumenta el riesgo de accidente. Según la DGT, conducir bajo sus efectos duplica ese riesgo, y los fármacos están detrás de entre el 5 % y el 10 % de los accidentes.
Lo que dice la ley
El Reglamento General de Circulación prohíbe conducir tras tomar «los medicamentos u otras sustancias bajo cuyo efecto se altere el estado físico o mental apropiado para circular sin peligro» (art. 27.1).
La Ley sobre Tráfico prohíbe conducir con drogas en el organismo (subtema 11.5). Quedan fuera las sustancias tomadas con receta para un tratamiento, si puedes conducir con diligencia, precaución y sin distracciones (art. 14.1).
Puedes conducir con un medicamento que no altere tu estado. Solo en casos extremos el tratamiento obliga a dejar el coche.

El pictograma del coche
Los medicamentos que pueden afectar a la capacidad para conducir llevan en la caja un triángulo de borde rojo con un coche negro y el texto «Conducción: ver prospecto».
El pictograma no prohíbe conducir durante el tratamiento. Avisa de posibles efectos secundarios al volante y te pide leer el prospecto, donde están las precauciones.
Ejemplo: te recetan un jarabe con el triángulo. Antes de coger el coche, lee en el prospecto la parte sobre conducción.
Analgésicos
Los analgésicos para el dolor parecen inofensivos, pero pueden dar sueño, visión borrosa, más sensibilidad al deslumbramiento, vértigo o falta de concentración. Esto vale también para una pastilla para el dolor de cabeza.
El riesgo crece cuando se abusa de ellos o se toman sin control médico, por ejemplo varias pastillas al día durante semanas por tu cuenta.
Los analgésicos narcóticos, que se recetan para dolores muy intensos, afectan mucho más. Mientras dure ese tratamiento, lo más aconsejable es no conducir.
Antihistamínicos clásicos
Los antihistamínicos tratan la alergia y algunos síntomas del resfriado. Los clásicos, de primera generación, dan mucho sueño y reducen los reflejos.
Con ellos tardas más en decidir y te equivocas más. Invades más el carril contrario. Calculas las distancias y haces las maniobras de precisión tan mal como con 0,5 g/l de alcohol en sangre.
Si vas a hacer un viaje largo, empieza el tratamiento tres días antes: el cuerpo se acostumbra y el medicamento da menos sueño.
Antihistamínicos modernos
Los antihistamínicos de segunda o tercera generación se llaman no sedantes. Alivian la alergia sin dar sueño, tienen menos efectos secundarios y son más seguros para conducir. Si conduces a menudo, pide al médico uno de estos.
Aun así, pueden afectar a otras capacidades. No los mezcles con alcohol ni con otros medicamentos.
Psicofármacos
Los psicofármacos tratan enfermedades mentales como la depresión, la ansiedad o la esquizofrenia, y también el insomnio. Actúan sobre el sistema nervioso central. Por eso son los medicamentos que más pueden alterar la conducción, a veces de forma grave.
Algunos de ellos, y algunas de las enfermedades que tratan, impiden por ley conducir. Tomados durante mucho tiempo, algunos crean dependencia.
Si tomas un medicamento que actúa sobre el sistema nervioso, consulta al médico antes de conducir y sigue sus indicaciones.
Psicofármacos: efectos al volante
| Grupo | Para qué | Efectos al volante |
|---|---|---|
| Ansiolíticos, sedantes e hipnóticos (somníferos) | Ansiedad, nervios, insomnio | Ratos de sueño, menos alerta, reacción más lenta, peor coordinación |
| Antidepresivos | Depresión | Sueño, cansancio, mareo, visión borrosa |
| Antipsicóticos | Esquizofrenia y otras psicosis | Sueño, visión borrosa, tensión baja, problemas de movimiento |
| Psicoestimulantes (anfetaminas) | Activar el sistema nervioso | Sobre todo si se abusa: exceso de confianza, más riesgo y agresividad; luego, bajón y sueño |
Con antidepresivos y antipsicóticos, el riesgo es mayor al empezar el tratamiento. Con antidepresivos, también al cambiar la dosis.
Otros medicamentos que conviene vigilar
| Medicamento | Para qué | Puede dar |
|---|---|---|
| Antitusivos | Tos seca | Confusión, vértigo, sueño |
| Relajantes musculares | Contracturas | Mareo, sueño, cansancio |
| Espasmolíticos | Cólicos | Visión borrosa, palpitaciones, confusión |
| Anticonceptivos hormonales | Evitar el embarazo | A veces, nerviosismo, confusión, cambios de humor |
| Antiepilépticos | Epilepsia | Visión borrosa, mala coordinación, sueño |
| Hipoglucemiantes | Diabetes | Mareo, desmayo, debilidad |
| Antihipertensivos | Tensión alta | Vértigo, cansancio, visión borrosa |
| Cardiotónicos | Problemas de corazón | Problemas de visión y de los colores, vértigo, cansancio |
Cada persona reacciona de forma distinta
Un mismo medicamento no afecta igual a todas las personas: unas son más sensibles que otras a sus efectos secundarios. Influyen, por ejemplo:
- la edad;
- el hábito de consumo: si lo tomas desde hace tiempo o es la primera vez;
- el estado físico, el cansancio o estar en ayunas;
- tener otras enfermedades.
Dormir poco, tomar sedantes o conducir por una vía monótona tampoco afecta igual a todos. Que a un amigo una pastilla no le dé sueño no significa que a ti tampoco.
Alcohol y otras mezclas
El alcohol potencia muchos medicamentos, sobre todo los que calman o dan sueño: tranquilizantes, somníferos, antihistamínicos o relajantes musculares. Juntos dan un efecto sedante mucho más fuerte.
Ejemplo: comes con un vaso de vino y tomas un relajante muscular para la espalda. Conducir después no es seguro, porque la mezcla multiplica el riesgo de accidente.
Algunos medicamentos y las drogas, incluso en dosis pequeñas, deterioran la conducción como el alcohol. Tampoco mezcles medicamentos sin indicación médica.
Automedicación
Automedicarse es tomar medicamentos sin indicación médica. Así se toman sobre todo analgésicos, antiinflamatorios y antibióticos.
Conducir automedicado es un riesgo, porque a menudo no conoces los efectos secundarios de lo que tomas ni cómo se combina con otras sustancias. Aun así, puedes conducir con seguridad si conoces esos efectos y tomas las precauciones necesarias.
Los productos naturales o de herbolario, como una tisana para dormir, también pueden afectar a la conducción en algunos casos.
Antes de conducir con un medicamento
- Lee el prospecto. Busca el pictograma del coche y la parte sobre la conducción.
- Si no sabes si te afecta, pregunta al médico o al farmacéutico.
- Dile a tu médico que conduces y pregúntale por los posibles efectos negativos.
- Toma la dosis indicada y no la cambies por tu cuenta.
- Al empezar un tratamiento, conduce con más prudencia y observa cómo te sienta.
- Si te da sueño, mareo o visión borrosa, no conduzcas.
Trampas de examen
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| ¿Un tratamiento obliga a dejar de conducir? | No, salvo en casos extremos |
| ¿Los medicamentos sin receta son inofensivos? | No, algunos afectan |
| ¿El pictograma prohíbe conducir? | No, avisa de posibles efectos |
| ¿Los antihistamínicos modernos no tienen efectos? | Tienen menos; nunca con alcohol |
| ¿Un medicamento afecta igual a todos? | No |
| ¿La depresión sin medicación no afecta? | Sí afecta |
| ¿Con alergia, mejor salir al amanecer? | No, hay más polen |
| ¿La depresión impide siempre el permiso B? | No, solo los trastornos graves |