11.5Drogas
Drogas y conducción
Una droga es una sustancia que cambia cómo percibes lo que te rodea y cómo te comportas. Muchas crean dependencia.
Conducir exige ver bien, atender, decidir rápido y mover los mandos con precisión. Las drogas, igual que algunos medicamentos, alteran el estado físico y mental y empeoran todo eso a la vez. Aumentan el riesgo de accidente, y su consumo está relacionado con una parte importante de los accidentes más graves.
En España, las drogas ilegales más consumidas son el cannabis, la cocaína y el éxtasis.
Prohibido conducir con drogas
La Ley sobre Tráfico prohíbe conducir cualquier vehículo con presencia de drogas en el organismo, sea cual sea la cantidad y aunque te sientas bien.
El Reglamento General de Circulación incluye los psicotrópicos, los estimulantes y cualquier medicamento o sustancia bajo cuyo efecto «se altere el estado físico o mental apropiado para circular sin peligro», como las drogas de diseño.
Solo se admiten las sustancias recetadas por un médico con fin terapéutico (subtema 11.6).
Todos los conductores
La prohibición vale para quien conduce cualquier vehículo, sea cual sea su edad, su experiencia o su permiso: turismos, motos, camiones, autobuses, ciclomotores, bicicletas y vehículos de movilidad personal, como los patinetes eléctricos.
Un ciclista que ha consumido estupefacientes no puede circular, aunque vaya despacio por el carril bici. Si da positivo, paga la misma multa que el conductor de un coche.
A un peatón no se le prohíbe caminar después de consumir, aunque debe hacer la prueba si comete una infracción o está implicado como posible responsable de un accidente (subtema 11.4).
Tres grupos de drogas
Según cómo actúan sobre el sistema nervioso, hay tres grupos de drogas. Todas son peligrosas al volante.
| Grupo | Qué hacen | Ejemplos |
|---|---|---|
| Depresoras | Frenan el cerebro: reacción y movimientos lentos, somnolencia, falsa sensación de control | Alcohol, heroína, morfina, metadona, tranquilizantes, pastillas para dormir |
| Estimulantes | Aceleran el cerebro: euforia, exceso de confianza, impulsividad, no notas el cansancio | Cocaína, anfetaminas; con efectos más leves, nicotina y cafeína |
| Perturbadoras | Deforman la percepción: ilusiones, alucinaciones; poca dosis, mucho efecto | Cannabis, LSD, mescalina, éxtasis, colas y disolventes |
Menos sensación de peligro
Las drogas disminuyen la percepción del riesgo. El conductor ve como normales situaciones que son peligrosas y se cree más capaz de lo que es.
Vas detrás de un camión por una carretera con curvas. Sin drogas, esperas a tener visibilidad para adelantar. Bajo sus efectos, el adelantamiento parece fácil y lo intentas sin saber si viene alguien.
Esta falsa seguridad es típica de los estimulantes, como la cocaína y las anfetaminas.
Ninguna droga mejora la reacción
El tiempo de reacción es lo que tardas en empezar a actuar desde que aparece un peligro (subtema 11.1). Ninguna droga lo mejora, en ningún caso.
Las drogas depresoras lo alargan, así que frenas más tarde. La cocaína y las anfetaminas te hacen sentir despierto y rápido, pero respondes de forma impulsiva, decides peor y te equivocas más.
Disminuir el tiempo de reacción sería mejorarlo, y ninguna droga lo consigue.
Cannabis: de la euforia al sueño
El cannabis se consume como hachís o marihuana. Al principio puede dar euforia. Después llega una relajación excesiva, con somnolencia y cansancio, uno de sus mayores peligros al volante. El conductor también se distrae y se queda absorto. Con cannabis, el riesgo de accidente puede ser el doble.
Su sustancia activa, el THC, se acumula en el cerebro. El cuerpo tarda alrededor de una semana en eliminar la mitad, así que sigue en tu organismo cuando ya no notas nada.
Cannabis: el entorno se ve distinto
El cannabis altera la percepción del entorno. Quien lo ha consumido:
- percibe mal el tiempo y el espacio, y calcula mal distancias y velocidades;
- puede ver los colores cambiados, también los de señales y semáforos;
- reacciona más tarde, porque aumenta su tiempo de reacción.
Aun así, se siente seguro y cree que conduce bien. Esa confianza, sumada a la lentitud, lleva a situaciones de mucho riesgo.
Cocaína
La cocaína es un estimulante fuerte. Da euforia, mucha energía y quita las inhibiciones. El conductor se vuelve competitivo, impulsivo y agresivo. Se salta normas, sobre todo los límites de velocidad, y sobrevalora sus capacidades. Además, se concentra peor y comete errores de percepción.
El efecto que busca el consumidor dura 20 o 30 minutos, pero la atención sigue alterada al menos 2 o 3 horas más. Si la tomas para no dormirte, el sueño vuelve de golpe al pasar el efecto. Es el efecto rebote.
Drogas de diseño
Las drogas de diseño o de síntesis se fabrican en laboratorios clandestinos con productos químicos. Las más conocidas son el éxtasis (MDMA), las anfetaminas y metanfetaminas, el GHB, la ketamina y el PCP o «polvo de ángel». Suelen ir mezcladas con otras sustancias, y quien las toma no sabe bien qué consume.
Al GHB lo llaman «éxtasis líquido», pero es un depresor, lo contrario del éxtasis. Relaja los músculos, quita coordinación para manejar los mandos y da somnolencia y confusión. Puede llevar al coma.
Éxtasis: vista y atención
El éxtasis reduce la capacidad de concentración y de atención. También altera la vista:
- provoca ilusiones ópticas, como destellos o movimientos en los bordes del campo visual;
- aumenta la sensibilidad a la luz: te deslumbras con más facilidad y puedes ver borroso;
- reduce el campo visual y empeora la percepción del relieve.
Por eso, en las curvas quien lo ha tomado tiende a abrirse demasiado. Invade el carril contrario y puede chocar de frente.
Éxtasis: ánimo y flashbacks
El éxtasis da euforia y emociones muy intensas. También puede provocar depresión, ansiedad e insomnio. Algunas personas sienten que los coches de detrás las persiguen, aceleran para escapar y conducen de forma muy arriesgada.
El agotamiento físico y mental llega después, cuando pasan los efectos, no mientras duran.
Horas más tarde, cuando ya no notas nada, los efectos pueden volver de repente. Son los flashbacks. Por eso no puedes saber con seguridad cuándo vuelves a estar en condiciones de conducir.
Anfetaminas
Las anfetaminas son estimulantes potentes. Dan euforia y gran confianza en uno mismo. El conductor se vuelve impaciente e impulsivo. Por ejemplo, en un atasco toca el claxon y cambia de carril sin mirar. En quien las toma a menudo aumenta la violencia.
Su mayor peligro es que disminuyen la sensación de fatiga. Sigues horas sin parar mientras el cuerpo se agota. El sueño se retrasa, pero no desaparece, y al pasar el efecto llega de golpe una necesidad urgente de dormir. Conducir después de tomarlas no es seguro.
LSD
El LSD es el alucinógeno más consumido y el más potente. Produce alucinaciones y deforma la percepción: una señal puede cambiar de color o de forma. Causa además alteraciones emocionales, ansiedad e incluso pánico, mareos y confusión. Dilata las pupilas, así que los faros te deslumbran con facilidad.
Sus efectos empiezan entre 45 minutos y 1 hora después de tomarlo y duran unas 10 o 12 horas. Después pueden volver de repente, incluso días más tarde, cuando ya te sientes normal. Son los flashbacks.
Mezclas: todavía más peligro
Mezclar alcohol con otras drogas es aún más peligroso (subtema 11.4).
La cocaína y el éxtasis ocultan los efectos del alcohol. Quien los toma puede beber mucho sin sentirse borracho y creerse capaz de conducir, pero su atención, sus reflejos y su percepción están igual de afectados.
Mezclar drogas entre sí también es peligroso. El éxtasis con cocaína o anfetaminas provoca confusión y nerviosismo.
Si has consumido, no conduzcas
No hay un tiempo de espera seguro después de consumir drogas. Sus efectos pueden durar horas, y a veces días, sin que lo notes.
Si has consumido, no conduzcas ningún vehículo, tampoco una bicicleta o un patinete. Vuelve en transporte público, en taxi o con alguien que no haya tomado nada, y no subas al vehículo de un conductor que haya consumido. Si sales de fiesta, decide antes cómo vas a volver.
Quién debe hacer la prueba
Todo conductor debe hacer las pruebas de drogas cuando se lo pide un agente de tráfico, igual que las de alcohol. También los ciclistas y los usuarios de vehículos de movilidad personal, en las mismas condiciones que el resto.
Cuándo te pueden hacer la prueba
Los agentes pueden pedirte la prueba de drogas en los mismos casos y condiciones que la de alcohol (subtema 11.4). Por ejemplo:
- si te denuncian por una infracción, como saltarte un semáforo en rojo;
- en un control preventivo, a cualquier conductor, aunque no haya hecho nada mal.
Cómo es la prueba
La prueba de drogas se hace con saliva, allí mismo:
- El agente analiza una muestra de tu saliva con un dispositivo autorizado.
- Si da positivo, o da negativo pero muestras signos de consumo, debes dar más saliva para un análisis de laboratorio.
- Puedes pedir una prueba de contraste, normalmente un análisis de sangre. Si sale positiva, la pagas tú.
Si hay razones justificadas que impiden la prueba de saliva, se puede ordenar un reconocimiento médico o análisis en un centro sanitario.
Sanciones administrativas
| Conducta | Infracción | Multa | Puntos |
|---|---|---|---|
| Conducir con presencia de drogas en el organismo | Muy grave | 1.000 € | 6 |
El agente puede además inmovilizar el vehículo, como con el alcohol (subtema 11.4).
Cuando la conducta es delito, se aplica el Código Penal en lugar de estas sanciones.
Presencia o influencia
La ley distingue dos situaciones:
- Presencia de drogas en el organismo: la prueba de saliva detecta la droga, aunque conduzcas con normalidad. Es una infracción administrativa muy grave.
- Conducción bajo la influencia de drogas: la droga se nota en tu forma de conducir, por ejemplo, vas haciendo eses o no respetas las señales. Con un vehículo a motor o un ciclomotor, es un delito.
Para el delito basta con conducir en ese estado. No hace falta causar un accidente ni poner en peligro a nadie.
Negarte a hacer las pruebas también es delito. Como con el alcohol, se castiga con prisión y privación del derecho a conducir (subtema 11.4).
Trampas del examen
| Si la respuesta dice… | Lo correcto |
|---|---|
| Una droga disminuye o mejora el tiempo de reacción | Ninguna lo mejora |
| El cannabis quita el sueño | Da somnolencia |
| El éxtasis reduce el deslumbramiento | Lo aumenta |
| El éxtasis agota mientras dura el efecto | El agotamiento llega después |
| Las anfetaminas aumentan la fatiga | Disminuyen la sensación de fatiga |
| La bici no es un vehículo a motor, así que el ciclista puede circular | Ningún conductor puede |
| Cualquier usuario de la vía con síntomas debe hacer la prueba | Los síntomas cuentan si conduces |