12.1Conducción preventiva
Qué es la conducción preventiva
La conducción preventiva es la actitud de adelantarte a los riesgos de la vía para circular con más seguridad. Así tu seguridad depende más de ti y menos de los demás.
Un conductor preventivo:
- se informa antes de salir;
- prevé lo que puede pasar y se prepara;
- adapta su conducción al tráfico, a la vía, al tiempo y a su propio estado.
Ante un imprevisto, tiene tiempo para reaccionar rápido y bien.
Visión, anticipación y espacio
La conducción preventiva se basa en tres principios. Al tercero también se le llama gestión del espacio.
| Principio | Qué haces |
|---|---|
| Visión | Miras a lo lejos, a los lados y por los retrovisores. No te fijas en lo que distrae. |
| Anticipación | Prevés lo que harán los demás para reaccionar a tiempo, y les dejas ver lo que harás tú. |
| Espacio | Dejas espacio libre delante, detrás y a los lados, también cuando te paras. |
Antes de salir: tú, el vehículo y la ruta
Para circular seguro, tú y el vehículo tenéis que estar en buen estado.
- Tú: descansado, sin alcohol ni drogas y sin prisa. Si estás cansado o te encuentras mal, mejor no conduzcas.
- El vehículo: revisa neumáticos, luces y frenos, y lleva el equipo obligatorio.
- La ruta: planifícala. Mira qué carreteras tienen obras, qué tiempo hará y cuánto tráfico habrá, y decide dónde vas a descansar (subtema 11.8).
Planificar el viaje mejora la seguridad, porque eliges el camino más seguro y no improvisas.
Atención permanente
La ley obliga a todo conductor a mantener la atención permanente a la conducción (subtema 1.2).
Observa sin parar toda la vía y su entorno, no solo el coche de delante. Fíjate en vehículos y peatones, señales, el estado del firme, calles laterales, cuestas y lo que viene detrás. Así prevés el peligro y decides a tiempo.
Además, mantente siempre listo para actuar.
Visión: mira lejos y a los lados
Lleva la vista hasta donde estará tu vehículo dentro de unos 20 segundos. Así ves los peligros a tiempo y evitas frenazos.
Cuanto más rápido vas, más lejos tienes que mirar. Además, con la velocidad el campo visual se estrecha (subtema 11.10).
Lo que pasa a los lados lo captas peor, así que mira también a izquierda y derecha cada poco.
Visión: los retrovisores
Mira los retrovisores con regularidad durante toda la marcha, aunque no vayas a maniobrar. Cada mirada debe ser breve, para no descuidar lo que pasa delante.
| Dónde circulas | Una mirada cada, más o menos |
|---|---|
| Ciudad o carretera con tráfico denso | 5 a 10 segundos |
| Autopista, autovía o vía con poco tráfico | 10 a 15 segundos |
Antes de señalizar o maniobrar, mira primero el retrovisor. El orden es retrovisor, señal y maniobra.

El ángulo muerto
Aunque tengas los retrovisores bien colocados, a cada lado del coche queda una zona que no ves en ellos. Se llama ángulo muerto. Ahí puede ir una moto, una bici o incluso un coche.
Antes de girar, cambiar de carril o incorporarte, mira el retrovisor y después gira la cabeza un instante para mirar por la ventanilla de ese lado. Hazlo rápido, para no perder de vista lo de delante.
Si tu coche tiene detector de ángulo muerto, gira la cabeza igualmente.
Anticipación: prevé lo que harán los demás
Puedes cumplir todas las normas y chocar por el error de otro. Cuenta con esos errores y busca las pistas:
- un autobús o un camión en una cuesta arriba va cada vez más lento;
- quien sube con prisa a un coche aparcado puede salir sin mirar;
- detrás de un vehículo grande parado puede cruzar un peatón que no ves.
Ante una pista así, levanta el pie del acelerador.
El pie preparado sobre el freno
Llegas a un cruce y un coche que tiene un ceda el paso no frena. No sabes si va a parar. Aunque la preferencia sea tuya, prepárate:
- Levanta el pie del acelerador.
- Ponlo sobre el pedal del freno, sin pisarlo.
Si al final tienes que frenar, reaccionas antes, el coche ya va perdiendo velocidad y ganas unos metros que pueden evitar el choque.
Hazlo en situaciones dudosas como esta. No hace falta llevar el pie siempre encima del freno.
La zona de incertidumbre
Cada peatón, animal o vehículo tiene a su alrededor un espacio al que puede moverse de repente. Es su zona de incertidumbre, y tienes que prever lo que pase en ella.
Un vehículo tiene tres:
- delante, porque puede arrancar o acelerar;
- detrás, porque puede frenar;
- a los lados, porque puede cambiar de carril, girar o abrir una puerta.
Las bicis y los patinetes se balancean, así que su zona lateral es mayor. En ciudad, con tráfico denso, hay muchas zonas de incertidumbre. Anticípate a lo que harán los demás.
Espacio a los lados
Deja margen lateral:
- al adelantar o al cruzarte con otro vehículo;
- al pasar junto a coches aparcados, por si se abre una puerta o sale alguien entre ellos;
- junto a bicis y motos.
No vayas en paralelo a una bici o una moto. Puede desviarse de golpe y es fácil que quede en tu ángulo muerto.
Tampoco te quedes en el ángulo muerto de otro vehículo, sobre todo de un camión o un autobús. Termina el adelantamiento o quédate detrás, a buena distancia.
Hazte ver y entender
Mientras no señalizas, los demás creen que seguirás igual. Para que puedan anticiparse:
- Señaliza todas tus maniobras con tiempo y mantén el intermitente hasta acabar. Los intermitentes reducen los accidentes porque avisan a los demás de lo que harás.
- Lleva encendidas las luces necesarias para que te vean.
- Frena con tiempo; así tus luces de freno avisan antes al de detrás.
- Comprueba que te han visto y entendido.
Señalizar no te da preferencia. Si la maniobra no es segura, espera.
Espacio delante: los segundos de distancia
La ley exige dejar espacio con el de delante, sea coche o moto, para parar sin chocar si frena de golpe. Ese espacio crece con la velocidad, por eso se mide en segundos.
Como norma general, deja al menos 2 segundos; fuera de poblado, mejor 3 (subtema 3.4). Para medirlos, elige una señal u otro punto fijo y cuenta desde que el de delante pasa por él hasta que llegas tú.
Si el de detrás se acerca demasiado
El coche de detrás va pegado a ti y, si frenas de repente, te golpeará. No puedes alejarlo, pero sí ganar espacio por delante:
- Deja al menos un segundo más con el de delante, para poder frenar suave si surge algo.
- Señaliza tus maniobras con más antelación.
- Frena pronto y con suavidad, para que el de detrás tenga tiempo de reaccionar.
No frenes de golpe para avisarle ni te eches al arcén. Si te quiere adelantar, cíñete a la derecha y no aceleres.
Parado en un atasco o en un semáforo
Al parar detrás de otro, deja dos o tres metros. Si te golpean por detrás, no chocas con el de delante. Si él retrocede o se avería, puedes avisarle o rodearlo.
Si eres el último de la fila y el tráfico no es fluido:
- vigila por el retrovisor quién llega;
- deja cinco o seis metros delante, por si tienes que apartarte;
- mantén el freno pisado y enciende las luces de emergencia.
En autopista, autovía o con poca visibilidad, esas luces son obligatorias.
Trampas frecuentes en el examen
| Situación | Error típico | Lo correcto |
|---|---|---|
| El de detrás va pegado | Frenar, acelerar o echarte al arcén | Más distancia con el de delante |
| Ángulo muerto | Fiarte del retrovisor | Girar la cabeza un instante |
| Coche dudoso en un cruce | Seguir igual porque tienes preferencia | Pie sobre el freno, sin pisar |
| Autobús en una subida | Que acelerará | Que irá más lento |
| Cumplir las normas | Basta para no chocar | Cuenta también con los errores de otros |
| Conducir anticipándote a los riesgos | Eficiente o prudente | Preventiva |